"Mi Madeja"

Lanas Teñidas a Mano en España

Haciendo cositas….

 

Una de mis aficiones es el punto, a dos agujas para concretar más, y el ganchillo otra de ellas. Me relaja mucho sentarme y liarme con el proyecto que tenga empezado (aunque normalmente tengo 4 o 5 a la vez), y ver como va creciendo y tomando forma.

 

 

Estoy casi segura de que aprendí a tricotar al tiempo que a escribir y leer, el ganchillo vino después. Naturalmente que con 6 o 7 años no hacía jerseys ni nada parecido, sí recuerdo hacer mantitas para las muñecas, intercaladas entre puntos que se escapaban y otros que se apretaban más de la cuenta.

 

 

La mayoría de los proyectos que he realizado en mi etapa adulta han sido para regalar, todavía guardo algunas fotos de cinco o seis de ellos. Normalmente eran ropita de bebé, bufandas, cuellos, mitones, y poco más. Tal vez ahora, con esto de estar asociada al Ravelry, empiezo a darme cuenta de que “el mundo tejeril” se extiende más allá de las bufandas y me atrevo con los chales!!!.

 

 

Algunas cositas que tricoté anteriormente?, pues por ejemplo:

 

 

 

 

Esta bufanda que ha adornado y calentado el precioso cuello de mi niña. El patrón lo hice yo misma partiendo de una muestra que encontré en una revista de “tipos de punto”, son las típicas hojas, en filas de 2 enteras y la siguiente de media/una/media.

 

La lana que utilicé es la “Dulce Cachemire” de Lanas Stop, no fue complicado hacerla y el resultado es realmente muy calentito y suave. El merino me gusta mucho para tricotar, y el cachemire, a pesar de ser un porcentaje muy pequeño le aporta mucha suavidad.

 

La primera vez que mi hija se la puso me dijo: “¡Hummm, que rico! (supongo que con rico se refería a agradable!!), vete a saber que pasa por su mente con 5 años.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Estos patucos azules eran para mi sobrina, cuando todavía no sabíamos que iba a ser sobrina. Me emocioné tanto con la maternidad de mi hermana que me puse a hacerlos sin tener claro que ella había decidido ser “ella” y no “él”. Se quedaron en el camino, pero le hice otros muchos que sí se puso y le gustaron mucho a mi hermana, aunque de esos no tengo fotos.

 

Los hice con dos tipos de lana, un merino de Katia y un poco de angora para los detalles en blanco.

 

El patrón es de una revista de bebés (una de las tropecientasmil que tengo!!!).

 

 

 

Este cuello ha sido mi aliado en las frías mañanitas, aquí en invierno hace muchísimo fresquito, y a mi me gustan demasiado los escotes como para renunciar a ellos, además de que tengo la garganta algo sensible. Por todo esto ha sido una maravilla tener en el cuello algo tan calentito como esto.

 

La lana es de Malabrigo Rios, y el diseño me lo inventé sobre la marcha con las medidas de mi cuello, aunque no lo tengo tan largo!!!, pero me gustaba lo de darle una vuelta a la parte superior.

 

 

 

Estas son algunas cositas, hay más naturalmente, pero poco a poco, que mis fieras tampoco es que colaboren en dejarme mucho tiempo libre…pero aún así los quiero (o eso o los regalo al mejor postor!!).

 

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